Así es
Cuando pasa el tiempo…
se va agotando la fuerza de las manos
Y vemos porque no vemos, que vamos perdiendo la vista.
aquella que acentuaba los detalles.
Con el tiempo, se diluyen los sueños que no fueron
y se va perdiendo la ilusión de realizarlos.
Cuando uno es maduro, el pelo se ralea,
la piel se agrita en comisuras
y las piernas hace mucho que perdieron su presteza.
Todo de apoco, se termina, escasea,
se va yendo a ningún lado
o se queda escondido e inservible en la mirada, no sé.
Más lo que me extraña ante el vasto deterioro,
ante tanto extravío inconcluso e ilustrado,
mis lágrimas, aún en la vejez, siguen siendo nuevas. J.G.
Cuando pasa el tiempo…
se va agotando la fuerza de las manos
Y vemos porque no vemos, que vamos perdiendo la vista.
aquella que acentuaba los detalles.
Con el tiempo, se diluyen los sueños que no fueron
y se va perdiendo la ilusión de realizarlos.
Cuando uno es maduro, el pelo se ralea,
la piel se agrita en comisuras
y las piernas hace mucho que perdieron su presteza.
Todo de apoco, se termina, escasea,
se va yendo a ningún lado
o se queda escondido e inservible en la mirada, no sé.
Más lo que me extraña ante el vasto deterioro,
ante tanto extravío inconcluso e ilustrado,
mis lágrimas, aún en la vejez, siguen siendo nuevas. J.G.

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