la amistad en el contexto...
El humano piensa su vida, con una concepción activista; vive para hacer, para desarrollar cierta actividad. Eso les parece vivir; el rol, lo que sucede afuera, lo que los incluye, lo que le perjudica, lo que le ordenan, lo que decidimos después de.... Y esto administrado por una mente conversa y persuadida de que, esta lucha, es todo lo que tiene y en lo que termina concluyendo la existencia.
Así es la humanidad, una maraña de reglas y conceptos, de valores y diferencias, de llantos y risas, de injusticias y desarreglos, de guerras y sin paz.
Cada uno la acompañamos un tiempo, pero la humanidad sigue, el humano no.
Y nadie detiene a este crecimiento vegetativo de valores abstractos, de imágenes sublimadas que sólo percibe el humano.
Nos hemos encerrado en un laberinto de ocupaciones, para consumir el producto que generamos en esa prisión.
Creamos ideas conceptuales valorizadas, como la responsabilidad y la obsecuencia; para poder solventar la ambigüedad biológica que nos propone la verdadera realidad.
Dicen, “que el que elige es libre”; ¿ Pero cuánta libertad encierra elegir sobre un escenario predeterminado y orientado por la educación, a inclinar dicha decisión?.
Más, si hay algo que hace soportable el evento vivido; algo que lo distingue al humano entre las especies; un condimento imprescindible y efectivo en toda relación afectiva; Eso es: “La amistad”.
Es porque somos amigos, que el tiempo resguarda el afecto, para que no lo deteriore ni la distancia ni la ausencia. Lo cobija sobre imágenes grabadas por la emoción, absorbidas en momentos exultantes, en situaciones críticas, en horas de tensión. Esos retazos de nuestra vidas, fueron los que tejieron la unión mental con ciertos seres, que siempre, siempre, nos van a acompañar.
Son los testigos silenciosos, de nuestra historia; son los jueces subjetivos de nuestra identidad. Los pacientes oyentes de nuestra interpretación, la segunda familia, los vehementes custodios del afecto desinteresado...
En fin, algo cálido y agradable que nos sucede sólo, con ciertas personas. J.G.