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Nombre: Jorge
Ubicación: capital federal, Argentina

11/25/2010

Las relacionesssss......

Si no logramos cerrar algunos segmentos de nuestra vida,
no podemos seguir adelante; pues hay que terminar de entender, que las cosas,
ni las relaciones emocionales perduran cuando entran en conflicto.
Las relaciones de todo tipo, se mantienen dentro de un campo satisfactorio.
Dentro de la buena empatía, del exultante ánimo que genera la relación emocional
e histriónica.
Sino, no sirven, se retraza, se amortigua, se diluye y nos acota este camino que tiene un fin
insalbable que es la muerte. La caducidad del tiempo y el deterioro biológico y lo que eso representa.
No nos equivoquemos con las relaciones.
No sostengamos lo irreversible.
No gastemos en vano el único oro válido que poseemos, que es el tiempo.

No hay otro valor humano, empírico o ineherente al ser, que tenga más valor que el tiempo.
No lo mal gastemos en pasiones sublimadas y mucho menos en culpas no resueltas. J.G.

12/14/2009

La amistad…

Existe un espacio mental, o un segmento, o una conclusión, o una emoción razonada, o simplemente un sentimiento adquirido; al que el humano llama amistad.
Y es ese espacio, el condimento necesario que nunca debe faltar
en el afecto de todo tipo.

El amor sin amistad, nace huérfano de futuro; pues ese espacio es
el que comprende las cosas que le duelen al afecto, el que balancea y juzga la importancia de ese cariño. Es el que le dá valor a la continuidad afectiva; pues la amistad, nace luego de la comprensión y la aceptación, es el sentimiento madre de las personas que queremos.
Es la amistad la que puede edificar sobre el afecto, pues si no, sería una mezcla voluble de necesidad y esperanza, que termina pariendo la desilusión y la tristeza. J.G.

11/22/2009

Un tren de carga…

Miraba como se aproximaba una máquina vieja, arrastrando muchos vagones; y recordé cuando la vi por primara vez, era nuevita y no arrastraba tantos vagones…

Yo también soy un viejo tren de carga… con muchos vagones a cuestas… algunos, llenos de sueños olvidados, de culpas, de imágenes inolvidables, de cosas que ya no se verán más…
Vagones con angustias superadas, con adicciones empaquetadas aún, vagones con fantasmas que resguardan los recuerdos… mi letra también va en esta carga, sopesando la coherencia… y un vagón con aguas de noches de llanto y desazón. Pegado al de las risas y la exultación.
Arrastro miradas dolorosas, espaldas que nunca han vuelto y más atrás, el vagón de frases que nunca se dijeron a tiempo.
Al fondo hay un vagón de silencios para usarlos como me plazca;
Y además, pegadito a la máquina, llevo el vagón del cariño, semivacío, tan solo con los nombres que jamás se olvidaran.

Si si, un tren de carga termina siendo uno…

11/18/2009

Aquél día…

Este sueño tan vetusto que aún me sigue,
Que por esa adolescencia, todavía es inocente…

Ese descanso, que siempre fue promesa,
Subestimando su letargo, despreciando su valor…

Este cansancio,
Que lo abastece la tristeza, que lo perfilan las ideas;
El que grita la pregunta, el que impulsa la respuesta…

Estas horas que se van restando,
Las pinto con la imagen de esos días, aquellos,
que no los tengo, pues ayer los regalé…

Esta vida que se respira de a segundos,
Que no duerme porque no sueña,
Que se cansa, que ya ve poco…

Este presente,
que aún resguarda un sueño entre sus dedos,
expectante, aguarda las horas que no llegan…

La Paz,… que no se encuentra… j.g

4/13/2009

A veces...

A veces sueño que vuelvo al valle, a la distancia, a ver lejos y lindo.
Entiendo que es huir, alejarse, olvidar, descansar, quizás empezar de nuevo; pero me reconforta el sueño, imaginándome solo sin presiones ni presencias, tan solo sonido y pensamiento, más un perro que acompaña.
Dejar el cuestionamiento social y sumergirme en el existencialismo, recrear la inmediatez, gozar los ahora, el momento nuevo que nace cada segundo, reírme de los recuerdos y añorar los afectos, que tal vez sea mejor que enfrentarlos.
No puedo con el humano, porque tampoco pude con mi mismo.
Hay preguntas que nacen sin respuestas y ya basta de engendrarlas.
No sé si extrañaré los ojos o las caras de la gente, desconozco si necesitaré en un momento que me oigan, pero ahora necesito estar solo, sin nadie a mi alrededor. Necesito el silencio de la naturaleza, oler su crecimiento, su lenta e irreversible evolución, que nos arrastra químicamente en su lento avasallamiento. J.G.

3/14/2009

te ví...

Se me injectaron los ojos, cuando mi mente te vió en la música.
Como si hubiera quedado un link abierto hacía la emoción.
la causa y el estímulo funcionando sin más.
!Qué exelente virtud neuronal!!...
La mente guarda un compendio de afectos importantes;
que sólo están a dispocisión de una orden causal; qué bárbaro!!.

Pues lo virtuoso de la vivencia es poder traer en tiempo real,
la emoción de un pasadado, que es imposible que vuelva. J.G.

12/24/2008

¿Por qué sólo?

Tengo mis recuerdos, las fotos...
tantos ojos que me enrostraron con amor...
Las ideas, la fuerza de entender,
la paciencia de aceptar, el temple de lo irreversible;
la tristeza de lo que no fué, la exultación de lo que es.
Mi fantasía, mis poemas, los vecinos que saludo.
Está además el alcohol que embriaga, mi gato
y esta mente que los reúne.

No, no estoy solo en esta fiesta,
es una mesa larga, aunque solo tenga un plato. J.G.